Una Pequeña Iglesia Toma el Reto del Obispo: Dona 776 Libros a una Escuela Local



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7/10/2019


 
Por Lindsay Peyton
 
La Iglesia Metodista Unida Phelps en Huntsville puede ser una iglesia pequeña, pero los miembros demostraron recientemente que lo que importa es el tamaño de sus corazones. El Reverendo Aaron, el líder laico Allen Sapp y la miembro de toda la vida Cindy Rohe recientemente donaron 700 libros a la comunidad, gracias a las donaciones de miembros de la iglesia. Esperan que su regalo inspire a otros a seguir sus pasos y que ayuden a enviar a los niños a un viaje de aprendizaje y alfabetización.
 
Rohe y Sapp estaban sentados juntos en la Conferencia Anual en 2018 cuando el Obispo Scott Jones anunció su iniciativa "Amamos a Todos los Hijos de Dios".
 
“Me impresionó especialmente la presentación”, dijo Sapp. “Algunas de las estadísticas realmente me atraparon. Vinieron a mi mente muchos pensamientos”.
 
Sapp se enteró de que el 61 por ciento de las familias de bajos ingresos no tienen libros en sus hogares, una realidad que encontró preocupante.
 
“Los libros siempre fueron parte de mi vida en el hogar”, dijo. “Cuando regresé de la conferencia, sentí la necesidad de hacer algo”.
 
Rohe estuvo de acuerdo. Como maestra durante 35 años, supo por experiencia lo importante que es la lectura para la educación de un niño e incluso la vida más allá de la escuela.
 
“Todos entendemos que la alfabetización es lo más importante que podemos hacer por nuestros hijos”, dijo. “Este tema nos habló a los dos”.
 
Sapp comenzó a tener una lluvia de ideas.
 
“A pesar de que nuestra pequeña iglesia en el campo tiene una pequeña congregación, tenía que haber una manera en que pudiéramos contribuir”, dijo. “Al proporcionar libros para que los niños se los lleven a casa como propios, podríamos ayudar a establecer un entorno propicio para desarrollar mejores habilidades de lectura”.
 
Sapp habló con su hija Kimberly Machinski, una maestra de kindergarten en la escuela primaria Scott Johnson. “Ella mencionó que muchos niños venían a la escuela, sin estar expuestos a los libros ni a la lectura”, recordó.
 
Sapp pensó que la iglesia podría adopter a la escuela. Él creó la meta de proporcionar tres libros para todos los 120 estudiantes de kindergarten en Scott Johnson, los cuales podrían  ser distribuidos a lo largo del año.
“No podemos ayudar a todas las escuelas, pero sí podíamos apoyar a una”, dijo Rohe. “Fuimos ante la iglesia y pedimos donaciones. Inmediatamente las tuvimos.
 
De hecho, la congregación superó las expectativas de Sapp y Rohe. Debido a que la iglesia se unió a Scholastic Books a través de su Programa de Asociación de Alfabetización, la congregación pudo comprar libros al por mayor y a precios reducidos. Además, los libros estaban a nivel de grado y muchos estaban en español para estudiantes bilingües.
 
En agosto, Phelps les dio a los maestros su primer envío, guardando los libros en el aula.
 
“Dejamos en claro que estos eran libros para que los niños se los llevaran a casa para que pudieran comenzar su propia biblioteca”, dijo Sapp. “Los repartieron, y los niños estaban muy emocionados de tenerlos”.
 
La iglesia repitió el proceso antes de Navidad y nuevamente al final del año. Al final del semestre, cada estudiante había recibido cuatro libros, incluido uno de la serie “¡Character Counts!”
 
En total, la iglesia donó 776 libros, incluyendo 110 que eran bilingües.
 
Para mostrar su aprecio, los maestros hicieron una enorme tarjeta de agradecimiento con cartulina firmada por los alumnos de kindergarten. También había fotos de niños con sus libros.
 
"Las sonrisas en las caras de los niños lo dicen todo", dijo Sapp.
 
El pastor New dijo que no podía estar más orgulloso de Sapp y Rohe por organizar el programa y de los miembros de la iglesia por enfrentar el desafío. Espera continuar la campaña de libros en los próximos años.
 
“La Conferencia Anual de Texas hizo lo que fue diseñado para hacer: sembrar esa semilla en sus corazones”, dijo New. “Esas tarjetas de agradecimiento hicieron que los corazones de todos se derritieran. No tenía precio. Pensar que nuestra pequeña iglesia hizo una diferencia con esa escuela es maravilloso”.
 
Rohe le pide a las iglesias grandes que imaginen lo que pueden hacer, incluso si una iglesia pequeña puede hacer una diferencia en tantas vidas. “Le diría a cualquier persona que si quieren hacer esto, vale la pena”, dijo. “Hagamos que esos niños lean a nivel de grado donde deben estar”.