Perseverancia a través de un comienzo tembloroso da resultado en la planta de la iglesia


7/8/2021


Por Lindsay Peyton
 
La noticia acerca del Nuevo nombramiento del Rev. Alex Zeisig fue desconcertante en el mejor de los casos. Estaba programado para convertirse en pastor en una planta ya establecida de la iglesia – el campus oeste de la IMU St. Peter en Katy. La congregación estaba luchando, y la asistencia menguaba, porque la planta había perdido a su pastor anterior, lo que resultó en un cisma. Zeisig, sin embargo, no se inmutó. De hecho, su compromiso con los miembros que se quedaron solo se fortaleció.
 
Regularmente, antes de que Zeisig llegara, el Pastor Principal, el Reverendo Pat Sparks en el campus principal de St. Peter, 20775 Kingsland Blvd, llamaba e informaba el número de miembros en los bancos de la planta de la iglesia. "Y cada vez, la asistencia caía", recordó. "Pasó de 250 a 80 a 50 a 30.”
 
En lugar de sentirse abrumado por el desafío que enfrentaba, Zeisig siguió adelante con mas determinación.  "Cada semana, mi corazón crecía con amor por estas personas que sabía que estaban sufriendo y estaban dispuestas a perseverar.”
 
Esos individuos quienes se quedaron en la iglesia perdieron un pastor, luego un líder de alabanza.  Estaban molestos por el cisma en su propia congregación y parecían estar desconectados del campo principal de St. Peter’s.
 
A la vez, los miembros que aún quedaban estaban ferozmente dedicados a su congregación, la tradición Wesleyana y la iglesia de St. Peter’s. Antes de la llegada de Zeisig a mediados de Mayo del 2017, llamo a cada persona individualmente. Les dijo, “Me encantaría conocerlo. Sé que ha sido un tiempo difícil, pero yo creo que aun Dios se está moviendo.”
 
Luego, Zeisig programó innumerables cafés con los miembros. Les preguntó: "¿Qué significa para ti ser fiel? ¿En qué crees?”
 
“Lo que que sucede en un tiempo de crisis es que las personas comienzan a preguntar, “¿Quién somos?” explico el pastor.
 
La planta de la iglesia se había estado reuniendo en la escuela secundaria Cinco Ranch. Poco después del nombramiento de Zeisig, el huracán Harvey golpeó a la ciudad. La iglesia se cerró durante tres semanas después de la tormenta. Más familias abandonaron la congregación.
 
"Pero Dios se mueve incluso en las circunstancias más quebrantadas", dijo Zeisig. "Lo veo como vitrales. Toma las piezas rotas y las tejelas juntas para crear una obra de arte.”
 
De hecho, había algo positivo en relación a Harvey, explicó Zeisig. Los dos campus de San Pedro se unieron para ir a limpiar y preparar las casas para ser reparadas.
 


“Fue una manera de recordar como la comunidad había sido unida,” dijo el pastor. “Fue una manera de recordar lo que nuestras Iglesias pueden lograr juntas. No somos 32 personas en nuestro campo. Somos 1,000 personas, todas unidas en St. Peter’s.”
 
En el 2018, la escuela dominical del campo principal de St. Peter comenzó a ayudar a preparar sesiones en el campo oeste. Con frecuencia envían cerca de una docena de voluntarios por un periodo de cerca de un año. “Muestra la fuerza de lo que puede significar tener un segundo campus, así como los recursos que una iglesia grande puede proporcionar", dijo Zeisig.
 
Antes de su llegada, la iglesia habia adquirido cerca de 11 acres de terreno localizado en el 4700 FM 1463, con sueños de eventualmente edificar una congregación. Pero el periodo tumultuoso había causado que el proyecto se detuviera.  
 
Ahora, la asistencia de la iglesia estaba aumentando de nuevo. Zeisig recuerda claramente la primera vez en febrero del 2019, cuando llegaron 17 familias  nuevas.  Los individuos que permanecieron fieles en la iglesia durante todo ese tiempo se acercaron a su pastor con lágrimas de gozo en los ojos.
 
“Lo que habían estado añorando tanto comenzó a manifestarse,” dijo Zeisig. “Dios esta aquí. Dios está con nosotros.  Estamos avanzando con nuestra visión.”
 
Eso significaba que al fin era tiempo de comenzar a construir en la propiedad. El primer paso que tenían que tomar involucraba lanzar una campaña para recaudar capital; después comenzó la etapa de planificación. “Estábamos avanzando con el arquitecto y el contratista general y estábamos comprometidos a comenzar en junio,” dijo Zeisig.
 
Entonces, llego el COVID-19. En lugar de detener el proyecto, la congregación voto para seguir adelante.
 
“La oportunidad de alcanzar a las personas en West Katy y Fulshear aun estaba presente,” dijo Zeisig. “Fuimos del 2017, cuando estábamos considerando si debíamos de hacer esto, a estar enredados en el principio de una pandemia y decir que definitivamente debíamos de hacerlo.”
 
Antes del COVID-19, la asistencia había alcanzado un promedio de 150 a 180 personas los domingos. Para el tiempo en que el nuevo edificio se abrió en marzo, 200 personas llegaron a la apertura. “Llame a Pat después, ‘Necesitamos un segundo servicio,’” record Zeisig.
 
Para la gran apertura, agrego un servicio a las 9 a.m., y 320 personas asistieron ese día. “Desde ese entonces todo ha marchado muy bien,” dijo. “Ha sido verdaderamente increíble.”
 
Por cierto, nuevas familias se unieron y le comentaron a Zeisig que ver como el Nuevo edificio se fue construyendo les dio esperanza. Le dijeron que cuando pasaban por el sitio de la construcción decían, “Cuando ese lugar abra, vamos a estar ahí.”
 
“Cuando todo estaba cerrado, el Reino de los Cielos estaba bajo construccion,” dijo Zeisig. “Ahora cada semana los domingos, las personas se reúnen aquí para glorificar a Dios y ser parte de lo que el está haciendo aquí.”
 


Durante la reunión de la Conferencia Anual de Texas, Zeisig fue honrado con el premio Eric Anderson, que se le otorga a ministros jóvenes que hacen un trabajo sobresaliente en el área de evangelismo.  
 
“Había escuchado acerca del premio en años pasados,” dijo Zeisig. “Es una herencia tan rica de pastores que Dios está usando. Más que nada, me hace sentir humilde que llegue a ser alguien que representa la obra de Dios en la comunidad. Me siento honrado de guiar al pueblo de Dios en St. Peter durante esta temporada.”
 
Zeisig, que no se duerme en los laureles del pasado, está buscando formas de ser el mejor líder durante este tiempo. La iglesia está todavía en una transición-y más aún con los efectos de la pandemia. La congregación ahora tiene un nuevo hogar y una relación más fuerte con su campus hermano.
 
"¿Cómo podemos seguir siendo una fuerza redentora en la comunidad?" pregunta Zeisig. "Ahora nuestro enfoque está en reconectarnos – con Dios y entre nosotros. Estamos haciendo la pregunta, aquí es donde estamos, así que ¿cuál es el siguiente paso?”
 
"Este edificio no es una línea de meta", continuó. "Es una línea de comienzo. Hemos hecho mucho para llegar a la línea de comienzo – y ahora nos estamos dirigiendo hacia el futuro, donde Dios nos está llamando a estar.”
 
Este verano, presentaremos a líderes jóvenes en la Conferencia Anual de Texas, laicos y clérigos que están haciendo una diferencia en su iglesia local. Si desea nominar a alguien para una historia, envíe un correo electrónico a communications@txcumc.og.