La historia de Pascua es más convincente a través de la predicación narrativa


2/10/2022

 
Por Lindsay Peyton
 
La Pastora Stephanie Hughes considera la Pascua como una oportunidad de compartir las Buenas Nuevas de una nueva manera y renovar la esperanza. Y se reta a encontrar maneras innovadoras de contar la historia. El año pasado, sintió un llamado aún más fuerte de hacerlo más grande. Después de todo, el primer sermón que compartieron dentro de las instalaciones de la Iglesia Metodista Unida de St. Johns en Texas City fue el de Pascua. “Le dije a todos, tenemos que o hacerlo grande o quedarnos en casa,” dijo riéndose.  
 
Hughes comenzó a imaginarse maneras de hacer los servicios del 2021 más memorables. Así es como pensó en hacer un sermón en primera persona. Este estilo de predicación examina las escrituras desde una perspectiva diferente, la de un personaje de la historia.
 
La pastora había probado el estilo narrativo antes en su carrera de predicación, pero nunca en esta iglesia y nunca para la Pascua. "Me lleva un par de semanas comprometerme con esto", dijo. "Da un poco de miedo. No sabes cómo la gente lo tomará o si serás capaz de lograrlo.”
 
Sin embargo, sintió que había una historia de Pascua convincente que contar, a través de los ojos de María Magdalena. En la escritura, María Magdalena y sus compañeras van a la tumba de Jesús temprano en la mañana. Cuando llegan, la piedra que estaba bloqueando la tumba ha sido movida, y un hombre les dice que Jesús ha resucitado y que difundan la noticia. "Y salieron y huyeron del sepulcro, porque se habían apoderado de ellos temblor y espanto, y no dijeron nada.’
 
"El Evangelio de Marcos no tiene un final muy bueno", dijo Hughes. "Las mujeres van a la tumba y luego huyen atemorizadas. ¿Qué se supone que hagamos con eso? Eso me intrigó.”
 
Para comenzar a prepararse para su sermón en primera persona, se puso en el lugar de María Magdalena. "Pensé en lo que sería caminar hacia la tumba, preparándome para ungir este cuerpo de un hombre que cambió mi vida, que ya no estaba vivo", dijo.
 
Se imaginaba caminando a través del rocío de la mañana, llevando un frasco de aceite, preparándose emocionalmente para ver y tocar el cadáver de alguien que amaba. "Sabía que estaría agradecida de no tener que hacerlo sola, de tener amigas muy cercanas conmigo", dijo.
 
Entonces, al llegar a la tumba, notaba que algo no estaba bien y preguntaba: "¿Te parece que esto está abierto?”
 
"Habría una mezcla de emociones y preguntas al ver que su cuerpo ya no estaba", dijo Hughes. "Hay una persona que dice que Jesús había resucitado de entre los muertos.”

En su sermón de Pascua, contó todos los detalles a la congregación. La bufanda que llevaba alrededor de su cuello, se levantó sobre su cabeza mientras se convertía en la narradora.
 
Hughes terminó el sermón hablando de estar de vuelta en la casa de María Magdalena, empacando y repitiendo las palabras, "Ha resucitado.”
 
Mientras las decía una y otra vez, las palabras pasaron de ser una pregunta a una declaración. "Tengo que decírselo a los demás", concluyó.
 
Hubo cuatro sermones el año pasado, y cada vez, la narración en primera persona fue ligeramente diferente. Hughes no memoriza un guión. En cambio, se deja perder en las emociones que imaginó corriendo a través de María Magdalena y describiendo en detalle las sensaciones táctiles.
 
"Quieres atraer a tu audiencia a la historia, darles suficiente información para que estén ahí contigo", dijo Hughes.
 
Y funcionó. "Fue muy bien recibido", recordó la pastora. "La gente me dijo: ‘Estaba en el borde de mi asiento.’ Los niños eran especialmente receptivos. Estaban hipnotizados con todo.”
 
Ahora ha pasado un año. "Todavía estoy orgullosa del servicio", dijo Hughes. "Estoy orgullosa del mensaje. Lo hizo memorable.”
 
Explicó que a veces repetir la misma historia, con el mismo mensaje, puede hacer que pierda fuerza. "Cuando algo se vuelve demasiado familiar, podemos darlo por sentado", dijo. "Tenemos que encontrar maneras de escuchar e imaginar esto de nuevo. Es un desafío presentar el mismo mensaje de una manera nueva y crear una nueva forma para que la gente lo experimente, una vez más.”
 
Hughes acredita a su madre y a su abuela por enseñarle el arte de contar historias. Predicar un sermón en primera persona sigue siendo un desafío, dijo, uno que dice que la obliga a salir de su zona de comodidad. Nunca ha sido actriz ni le ha gustado hablar en público.
 
Sin embargo, Hughes cree que pasar un momento en los pasos de María Magdalena puede ser poderoso, especialmente en esta época del año. "Está luchando con su propia incredulidad", dijo. "Eso es lo que pasa con ser humano. Hacemos eso. Dios nos dio esta imaginación por una razón-para ir más profundo.”