La fe crece en las personas con necesidades especiales


8/12/2021

 
Por Lindsay Peyton
 
Cuando St. Peter's UMC en Katy da la bienvenida a "todas" las familias en el campus, la oferta no podría ser más seria. Un Ministerio de Necesidades Especiales para niños, adolescentes y adultos proporciona un espacio seguro y tranquilo para que todos los hijos de Dios se sientan que pertenecen.
 
"Dios dice: 'Todo lo que necesitas hacer es abrir la puerta y dejarme hacer mi trabajo, el trabajo que solo yo puedo hacer'", dijo la Reverenda Whitney Peper.
 
Entonces, Dios logra grandes hazañas. Peper dirige el Ministerio de Necesidades Especiales. Ella explicó que la iglesia comenzó el ministerio ofreciendo Friday Night Friends, un programa de relevo para niños una vez al mes.
 
"Vienen a jugar y comer algun bocadillo, mientras que mamá y papá pueden hacer algunas diligencias, ir al mercado o simplemente tomar una siesta", dijo Peper. "Es una oportunidad para tener un tiempo libre".
 
La iglesia luego amplió la opción para incluir a los adultos con necesidades especiales, que han quedado fuera del sistema escolar por su edad pero no pueden trabajar. El Programa H20 se lleva a cabo una vez a la semana, de 9 a.m. a 2 p.m. los viernes, y cuenta con juegos interactivos, manualidades, lecciones, música y salidas.
 
En el 2018, Peper agregó "Courage Worship", un servicio para familias con seres queridos que tienen necesidades especiales, a las 5p.m. los domingos. El servicio es más corto, pero por lo demás completamente el mismo que la adoración normal.
 
"Hay un mensaje, comunión, ofrenda y música", dijo Peper. "Es el mismo mensaje. No diluimos el sermón".
 
Explicó que otras iglesias tienen sermones para personas con necesidades especiales que se asemejan más a los servicios para niños. "De eso no se trata la nuestra", dijo. "Las familias quieren adorar juntas".
 
Y Peper ha diseñado una opción que funciona para todos y es completamente inclusiva. Su misión es ayudar a aquellos con necesidades especiales a crecer en su fe.


 
"Tenemos Biblias braille, dispositivos de audicion adaptativa para niños y aplicaciones en iPads", dijo Peper.  "Nunca pensé que vería el Evangelio de esta manera".
 
Ella está emocionada de ponerlo a disposición de las familias y de ofrecer un servicio al que todos puedan asistir juntos. "Ser parte de un equipo que puede hacer esto regularmente es increíble", dijo.
 
Peper se inspiró por su sobrina Paislea, ahora de 13 años, que ha tenido discapacidades físicas y mentales desde que tenía 3 semanas de edad. "Mi hermana no puede asistir a la iglesia con ella", dijo. "No hay ninguna iglesia equipada para ayudar. Vi lo mucho que le dolía a mi hermana".
 
No fue la única. "La mayoría de las veces, las familias con seres queridos que tienen necesidades especiales dejan de ir a la iglesia completamente", dijo Peper. "Alrededor del 90 por ciento de las familias con necesidades especiales no tienen una iglesia o han sido rechazados de la suya".
 
La investigación de la pastora sobre este tema la inspiró a comenzar un servicio de adoración para necesidades especiales. Una vez que expresó lo que estaba en su corazón, se sorprendió de la cantidad de voluntarios que se unieron y también se sintieron llamados a ayudar.
 
Aún así, el primer domingo que Peper ofreció Courage Worship, ella estaba nerviosa de cuántos asistirían. "Me estaba mordiendo las uñas", dijo.
 
Entonces, las familias comenzaron a llegar. Algunos eran miembros de St. Peter’s, mientras que otros eran totalmente nuevos.
 
Muchos congregantes han permanecido desde el primer día. Las familias provienen de todas las denominaciones, e incluso de diferentes religiones.
 
Lo mismo puede decirse del Campamento de Verano para Necesidades Especiales, que recientemente concluyó su tercer año. Asistieron familias judías, musulmanas e hindúes. "Todos saben que este es un lugar donde sus seres queridos serán amados", dijo Peper.
 
Explicó que sus historias son las que la mantienen motivada para ayudar. Ella ha escuchado: "No hemos podido adorar como familia durante años" y "Nuestra iglesia nos pidió que nos fueramos, porque nuestro ser querido era una distracción".
 
"Estas familias no tenían manera de participar en la experiencia completa de adoración ", dijo Peper. "‘Courage’ ha cambiado eso".
 


St. Peter's también desarrolló grupos de apoyo para padres, hermanos y cuidadores, así como un Programa de Amigos para unir a niños con necesidades especiales con un amigo que les permitirá asistir los miércoles por la noche o a la escuela bíblica de vacaciones (VBS).
 
"Seguimos creciendo y ofreciendo nuevos programas", dijo Peper.
 
También hay planes para expandir el programa al Campus Oeste de la iglesia. "Y en una era en la que puede ser difícil encontrar voluntarios, seguimos siendo bendecidos por Dios", dijo Peper.
 
La pastora ha visto a Dios obrar de maneras asombrosas, agregó. Simplemente porque un individuo con necesidades especiales no puede hablar para profesar su fe o leer una Biblia, no significa que no están experimentando a Dios.
 
Ella los ve sonreír para al estar en la iglesia e inclinar sus cabezas en oración. "Quieren estar ahí y no quieren irse", dijo. "Sigo viendo a Dios moverse".
 
Si Peper está predicando durante “Courage Worship” y lanzan una pelota en el área donde ella esta, simplemente continúa sin hacer una pausa. Si hay ruido, nadie toca a la persona con necesidades especiales en el hombro para pedirle que se calle.
 
"Simplemente seguimos adelante", dijo Peper. "Aquí pueden adorar juntos como familia".


 
Explicó que a menudo escucha cómo a las mismas familias se les negaba el acceso a la iglesia.
 
"Me quedo pensando - eso no es el Evangelio", dijo. "No es lo que estamos llamados a hacer".
 
Una cosa es decir que una iglesia es acogedora, agregó Peper. "Otra cosa es hacer lo necesario para que les permita involucrarse, crecer y desarrollar su fe", dijo.
 
Ella pregunta: "¿Estamos siendo acogedores e inclusivos a las personas que se ajustan a lo que ya estamos haciendo? ¿O estamos dandole la bienvenida a alguien que entra por nuestra puerta?"
 
Para otras iglesias interesadas en desarrollar su ministerio de necesidades especiales, ella sugiere comenzar por un llamado a los voluntarios.
 
"Encuentren a esas personas quienes también tienen esto en su corazón – porque están ahí", dijo Peper. "Encuentra a las personas que puedan satisfacer la necesidad que tienes. Dejenlos tomar el paso al frente para que sean parte de ello".
 
Ser verdaderamente inclusivo no es fácil, dijo Peper. "Pero no es imposible", explicó. "Cambia tu mentalidad. Muchas veces, las iglesias piensan 'necesito que se adapten a nosotros'. Pero somos nosotros los que tenemos que adaptarnos. Tenemos que adaptar nuestra forma de pensar para que todos tengan un lugar".