Fe, resiliencia dura dos años después de Covid


3/24/2022


Por Lindsay Peyton

El pastor Kenneth Levingston pudiera estar más emocionado el domingo de Resurrección que un niño en la mañana de Navidad. “Para mí, es algo indescriptible,” dice. El pastor general de la IMU Jones Memorial hasta reserva un cuarto en el hotel la noche antes para estar más cerca de la iglesia. Le gusta llegar antes del alba. “No puedo esperar,” dijo. “No importa lo temprano que te levantes, El ya resucito.”

Sin embargo, por los últimos dos años la tradición de Levingston’s se tuvo que poner en espera en lo que la adoración virtual se hizo mandatorio durante la pandemia. Ahora, se está preparando para la primera Pascua en persona que celebrara la congregación desde que comenzó el Covid-19.

Dándoles la bienvenida a los congregantes a los servicios en persona de nuevo, Levingston se abarco como estaban ansiosos de celebrar Pascua y otras cosas en el futuro.  “Le agradezco a Dios que los días que están por venir están llenos de esperanza, que la vida en la comunidad reunida de la iglesia será segura y bendecida mucho más que en los últimos dos años,” Levingston les escribió recientemente a los miembros de la iglesia en una carta.

Aun así, explicó, la pandemia ha dejado un trauma a su paso y requerirá un largo período de recuperación. “No hay manera de salir de esto ileso,” dijo. “Hay mucho pesar y tristeza en lo que marchamos adelante.”

COVID-19 resulto en la perdida de seres queridos y hasta de la habilidad de poder tener ese periodo de duelo compartido ya que las reuniones para eventos como funerales eran limitadas. Muchos individuos perdieron su empleo y sus casas. Los miembros lamentaron la incapacidad de reunirse para orar, en un momento en que querían hacerlo más que nunca.

“Para muchos de nosotros que asistíamos regularmente a la iglesia, era como el aire que respiras”, dijo Levingston. “No tener la oportunidad de venir fue un shock.”

Sin embargo, la iglesia encontró nuevas maneras para server y conectarse. “La pandemia desenterró la resiliencia de la iglesia”, dijo Levingston. “Nos hemos ajustado y adaptado. La iglesia cristiana siempre se ha adaptado, desde el principio, y siempre ha encontrado una forma de contar la historia”.

Todas las edades comenzaron a unirse a la adoración y al estudio de la Biblia en línea. “Es una gran bendición para nosotros”, dijo Levingston. Para muchas iglesias, explicó, esta era una oportunidad para comprender plenamente la necesidad de utilizar los medios y la tecnología para ministrar en la era actual. Además, Zoom ayudó a que las reuniones administrativas fueran mucho más eficientes.

Compartir el evangelio continuo, aun en el medio de COVID, Levingston agrego. La dadiva a la iglesia también se mantuvo fuerte. “Ha sido alentador ver al pueblo de Dios responder,” dijo el pastor.  

A la vez, Levingston se entristeció al no poder participar en muchas de las oportunidades de alcance de la iglesia, especialmente ir a las escuelas y unirse a el Centro de Vida Transicional de  “Star of Hope”. Aun así, señaló, la IMU se ha asociado con otras organizaciones sin fines de lucro y agencias de atención médica para ayudar en la comunidad, brindando acceso a la votación, vacunas, alimentos, ropa, atención médica y asesoramiento.

La pandemia llevó al pastor a hacer preguntas desafiantes y repensar el ministerio de varias maneras. Algunos de los eventos innovadores, como la adoración al aire libre, podrían regresar.

En el futuro, una de las principales prioridades de Levingston es honrar a los miembros que se han perdido durante COVID y reconocer cómo se les extraña en la vida de la iglesia. También quiere ayudar a los miembros a sanar del trauma de la pandemia.
 
Un desafío actual, explicó Levingston, es garantizar que todos los miembros se sientan valorados y celebrados, independientemente de las decisiones que tomen. Algunos pueden esperar para regresar a la iglesia y otros pueden preferir permanecer enmascarados más tiempo de lo que requieren las pautas.
 
La pandemia ha validado la importancia de la comunidad reunida, dijo Levingston. Citó a Mateo: “Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.
 
“No sabemos cómo va a ser cuando estemos completamente abiertos de nuevo,” dijo Levingston. “No sabemos quiénes van a regresar. Va a ser muy diferente.”
 
Con la pandemia que parece tener números que están bajando, la fe continúa impulsando a este pastor hacia adelante. “Se trata simplemente de confiar en Cristo”, dijo. “Nunca sabemos lo que nos espera, pero sabemos que Cristo nos levantará y podemos seguir adelante”.