Encontrando a Jesús en la prisión


3/10/2022


Por Lindsay Peyton
 
Cubierto en tatuajes y vestido con el uniforme blanco de los prisioneros, Adam Zinsser hablo con miembros de la iglesia Christ Church en Sugar Land vía video durante su domingo anual de Justicia Restaurativa. Hablo acerca de su experiencia desde estar detenido en el centro de jóvenes,  a estar en los albergues de varones, a los hospitales psiquiátricos y centros de rehabilitación antes de caer en la penitenciaria a los 17 años. “Pase por mucho, y la prisión endureció mi corazón aún más,’ dijo Zinsser. No fue hasta que le rindió su corazón completamente a Jesús que su vida cambio. Y el ministerio en Christ Church fue instrumental en su transformación.  
 
“Dios ha estado conmigo en cada paso del camino,” dijo Zinsser.  Ahora, tiene planes de hacerse predicador después que lo liberen de la prisión.
 
“Dios me ha llamado a predicar, a amar a su pueblo,” explico Zinsser. “El hizo algo en mí, y yo le doy a Él toda la gloria.”
 
Encontrar a Jesús sucedió con la ayuda del ministerio de justicia restaurativa de Christ Church Sugar Land, el cual fue creado para ayudar a los presidiarios experimentar la misericordia, compasión y el amor incondicional de Dios.
 
La líder del ministerio, Betty Waedemon, explico que hay una variedad de programas que traen a Cristo a la unidad Carol Vance en Sugar Land. Ella es activa en el programa Alpha, un curso que se enfoca en las cosas fundamentales del Cristianismo.
 
Voluntarios llevan a cabo estudios bíblicos, asisten a las familias de los prisioneros durante las Navidades y reparten agua a los oficiales que entran y salen de la prisión en el ministerio Agua Fresca. También están las oportunidades de dirigir retiros espirituales de Kairos y Júbilo.
 
Waedemon explica que el ministerio de justicia restaurativa en Christ Church ha estado activo por más de tres décadas.  Ella se involucró personalmente hace como unos 23 años atrás, al responder a una notificación que vio en el boletín de la iglesia.
 
El difunto Robert Crenshaw estaba buscando voluntarios que fueran a la prisión. “Fui y lo encontré después de la iglesia,” recordó Waedemon. “Él dijo, ‘Que estás haciendo el jueves?’”
 
Y ha estado enganchada desde su primera visita, aunque tuvo un comienzo difícil. Ella explico que un hombre en su grupo Alpha la intimidaba, preguntando, “Porque confiaría yo en ti?”
 
El próximo semestre, Waedemon estaba caminando por el pasillo cuando un hombre la llamo por nombre. Casi ni lo reconoce.
 
“No era la misma persona,” dijo Waedemon. “El Espíritu Santo lo había cambiado completamente.”
 
Él fue uno de los varios hombres transformados por el amor de Cristo quien ella iba a llegar a conocer durante su tiempo en la unidad Carol Vance. “He visto las vidas cambiar y a las familias unirse,” dijo Waedemon. “Veo cosas todo el tiempo, Dios trabajando en maneras maravillosas.
 
Cada año unas cuantas de esas historias son el enfoque del domingo de Justicia Restaurativa en la iglesia. Para esa celebración, la banda, The Windsor of Change, cantantes y músicos de la prisión, comparten canciones conmovedoras de fe.
 
Este año, a causa de la pandemia, los prisioneros tuvieron que permanecer en la unidad Carol. La banda, The Windsor of Change, hizo su presentación a través de video.
 
Un testimonio dado por el liberado Brian Townsen, sin embargo, fue en persona. Hablo acerca de venir de un hogar disfuncional, de convertirse en un alcohólico cuando aún estaba en la secundario antes de hacerse adicto a las pastillas y luego la heroína.
 
“Cuando todo el mundo se apartó de mí, Dios se acercó a mí, y me dijo, “Te amo y estoy aquí” Townsen dijo.  
 
Explico que haber sido detenido por la policía fue “una de las mejores cosas que me han pasado,” porque en la prisión, el encontró a Cristo.  
 
Townsen recordó cuando conoció a Waedemon y los otros voluntarios. “Ellos me mostraron a Jesús,” recordó. “Ellos se sentaron conmigo. Hablaron conmigo. Compartieron conmigo. Ellos hablaron conmigo y me escucharon. Ellos en verdad me querían. Yo senti el amor de Dios a través de ellos.”
 
Estos días, Townsen se ha convertido en un voluntario, regresando a la prisión como mentor cada mes. “Recuerdo lo que fue hecho por mí,” explico. “Yo solo quiero dar de regreso.”
 
Cuando parecía que el resto del mundo quería dejarlo encerrado y deshacerse de las llaves, miembros de la iglesia Christ Church estaban ahí para compartir amor y misericordia. “Algo que les puedo decir de mi propia experiencia es que la esperanza tiene más significado para aquellos quienes no la tienen,” dijo.
 
Waedemon dijo que unirse al ministerio restaurativo es simple. El primer paso es ir a una Caminata por la Libertad, que son recorridos regulares en la unidad Carol Vance, que se llevan a cabo el segundo jueves del mes.
 
"No tienes que volver a hacerlo," dijo Waedemon. "Pero cuando vas a Carol Vance sientes el Espíritu Santo. No es para nada como crees que será. La gente entra con las rodillas temblando y sale preguntando, ' ¿Qué puedo hacer?’”
 
Dentro de la prisión, los hombres les leen cuentos a sus hijos, los graban para dárselos como regalo. Los prisioneros diezman de su economato para apoyar a un ministerio de alimentación de niños en Houston. Hombres reparan bicicletas donadas por Christ Church para regalar en Nochebuena en el Centro de Convenciones George R. Brown.
 
Waedemon dijo que cualquiera puede ir a las Caminatas por la Libertad; registrarse primero es el único requisito. Y es el primer paso para comenzar un ministerio en prisión para una congregación.
 
"Jesús dijo que entráramos en las prisiones", dijo Waedemon. "Lo decía en serio.”
 
Hay varias maneras de participar, agregó. Por ejemplo, cuando el protocolo COVID prohibió visitar a Carol Vance, los miembros de la iglesia comenzaron a escribir cartas. Todavía se necesitan voluntarios para ser amigos por correspondencia con los prisioneros.
 
Waedemon puede proporcionar nombres de prisioneros que necesitan cartas y correos electrónicos. También facilita el envío de tarjetas de agradecimiento a los funcionarios de prisiones.
 
Las iglesias pueden ayudar a los presos de diferentes maneras, desde contratar a presos liberados hasta dedicar un Árbol de Ángeles a familias de personas encarceladas. Algunos voluntarios ayudan a los tutores para el programa de GED, mientras que otros se concentran en ayudar a los presos liberados.
 
"Cada iglesia tiene su nicho," dijo Waedemon. "Hay infinitas posibilidades.”
 
Christ Church también trabaja con mujeres que forman parte de la Iniciativa de Vinculación de Bebés y Madres del Departamento de Justicia Criminal de Texas (BAMBI, por sus siglas en inglés), que brinda una oportunidad para la vinculación y el apego de madres e hijos en un ambiente seguro.
 
Waedemon alienta a cualquier persona interesada en ser voluntaria a tomar la capacitación requerida con el Departamento de Justicia Criminal de Texas, ahora disponible en línea. Para las iglesias que están considerando comenzar un ministerio de justicia restaurativa, ella está disponible para ayudar.
 
"Este ministerio ha revitalizado a nuestra iglesia", dijo Waedemon. De hecho, el domingo de Justicia Restaurativa se encuentra entre los tres primeros servicios de asistencia. Este año, 130 personas se quedaron a almorzar después.
 
Waedemon cree que otras iglesias también se beneficiarían del ministerio. Los voluntarios tienen la bendición de participar, agregó. Su fe se fortalece al ser testigos del amor de Dios en acción.
 
Cada semestre, dijo Waedemon, los hombres quieren saber por qué los voluntarios han entrado en la prisión. Les dice: "Aclaremos esto. Nadie nos paga por estar aquí. No estamos construyendo coronas en el cielo. Estamos aquí solo porque te queremos. Jesús te ama y nos dijo que estuviéramos aquí. Es tan simple como eso.”
 
Póngase en contacto con Betty Waedemon en bbw1m@aol.com para más información.
https://christchurchsl.org/mission/restorative-justice/