Dos idiomas, una Iglesia: La Primera Iglesia Metodista Unida de Pasadena acoge el Ministerio Hispano


3/22/2018



Por: Sherri Gragg
 
En el otoño de 2016 el Coordinador de Desarrollo de Campo de Misión, Arturo Cadar, se reunió con el liderazgo pastoral de la Primera Iglesia Metodista Unida de Pasadena durante el almuerzo para hablarles acerca del Pastor Rubén Olivares. El pastor Rubén había completado recientemente el Programa de Aprendices del Ministerio Hispano en la Iglesia Metodista Unida Crossroads. Cadar tenía la seguridad de que Olivares estaba listo para dar el siguiente paso dentro del ministerio y que, a la vez, sería una buena opción para la Primera Iglesia Metodista de Pasadena.
 
“Hace treinta años, la demografía racial de nuestra comunidad era 75 por ciento caucásica y 25 por ciento latina. Desde ese momento, esas estadísticas dieron un vuelco. En la actualidad Pasadena es un 75 por ciento latino y un 25 por ciento caucásico,” afirmó el Reverendo Will Reed, pastor principal de la Primera Iglesia Metodista de Pasadena.
 
El problema era que la iglesia pastoreada por Reed no había seguido el ritmo de los cambios demográficos en la comunidad. Se mantuvo firmemente caucásica. Reed sabía que era esencial para su iglesia abrazar a su vecinos latinos y latinas si tenían la intención de seguir siendo relevantes en el ministerio. También sabía que, para cerrar la brecha racial existente, necesitaría un compañero latino en el ministerio. Olivares fue la respuesta a sus oraciones.

 
Una invitación a la adoración
Olivares se unió al equipo de la Primera Iglesia Metodista Unida de Pasadena el 1ro. de enero de 2017. Su primer objetivo fue establecer una nueva comunidad de habla hispana que se reuniría en su propio servicio de adoración los domingos a las 12:30 p.m.  Como un reflejo de la Parábola del banquete de bodas de Jesús en Mateo capítulo 22, Olivares y su familia, literalmente, salieron a las calles de la comunidad para invitar a sus vecinos hispanohablantes a la gran fiesta de la Gracia de Dios en la Primera Iglesia Metodista Unida de Pasadena. “Fuimos a estacionamientos, tiendas y a las calles para invitar a personas al nuevo servicio hispano en Pasadena.”
 
En el transcurso del año pasado, el número de adoradores fieles en el servicio de habla hispana pasó de cero a un aproximado entre sesenta y noventa asistentes cada semana. “Al principio, establecimos objetivos para el servicio de las 12:30 p.m. que creímos que eran alcanzables,” expresó Reed. “Dichos objetivos han sido ya superados, así que los ajustamos. Estamos muy contentos con el crecimiento.”
 
 
La clave del crecimiento
El crecimiento de la comunidad de culto hispano se ha nutrido a través de relaciones intencionales y se ha fortalecido por medio de la oración. La pastora asociada a cargo del alcance bilingüe, Mireya Martínez, cree que el compromiso de la comunidad hispana de interceder es la clave del poderoso movimiento de Dios en la iglesia. “Este grupo regularmente se reúne para orar,” dijo Martínez. “Están realmente clamando a Dios y buscando su voluntad. Las mujeres se reúnen los jueves por la tarde para dedicar un tiempo de oración. Otro grupo se ha comprometido a despertarse a las 5:30 a.m. cada mañana para orar. La oración los conecta entre sí, a su comunidad y a lo que Dios está haciendo.”
 





El trabajo audaz de la unificación
La Primera Iglesia Metodista Unida de Pasadena ha ido mucho más allá de simplemente crear un espacio para el culto hispano. La iglesia, resueltamente, ha emprendido el trabajo de unir a su comunidad. Los adoradores tanto de habla español, de habla inglés, como los bilingües se reúnen regularmente para adorar juntos, en una forma cultural y lingüísticamente diversa. También edifican a la comunidad al servir juntos unos a otros en el ministerio.
 
Tal vez la estrategia más poderosa para la unificación es el compromiso de los tres pastores: Reed, Olivares y Martínez de liderar a través del ejemplo que ellos brindan en la forma en que aman y sirven a su iglesia juntos. “Somos una sola iglesia,” Reed manifestó. “Nosotros tratamos de asegurarnos de que todos sepan que los tres somos pastores para toda la iglesia.”